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El presidente y el secretario general de ASAJA de Castilla-La Mancha, Fernando Villena y José María Fresneda, respectivamente, asistirán a las Jornadas que se celebrarán en las Lagunas de Ruidera (Ciudad Real), con motivo del 10º Aniversario de la constitución de la Asociación Española de Usuarios de Aguas Subterráneas (AEUAS).
La Organización Agraria pretende así estar presente en todos los foros y debates sobre materia hidráulica y dejar de manifiesto en los mismos la importancia del agua para el futuro de los agricultores castellano-manchegos.
En esta ocasión, y bajo el título “El futuro de la gestión de las aguas subterráneas”, las Jornadas abordarán temas tan importantes como el Plan Especial del Alto Guadiana, la nueva planificación hidrológica o la sostenibilidad y protección de aguas subterráneas frente a los usos de las mismas, entre otros.
En Castilla-La Mancha el regadío supone el 80 por ciento del uso de las aguas y, de la superficie total regable, el 70% se irriga con aguas de origen subterráneo, frente al 30% proveniente de aguas superficiales. Por otro lado, el regadío es fuente de riqueza, pues genera el 40 por ciento de los ingresos que perciben los agricultores castellano-manchegos.
Los datos muestran, por tanto, la imperativa necesidad de la presencia de los agricultores en este tipo de Jornadas, pues de las conclusiones que se obtengan de las mismas dependerá después la gestión que se haga en materia hidráulica en la región y, por tanto, el futuro y el desarrollo de la actividad agrícola.
En esta ocasión, las Jornadas, que han sido promovidas por AEUAS, la Asociación de Usuarios de Aguas Subterráneas de Castilla-La Mancha y la Comunidad de Regantes de Aguas Subterráneas Privadas de Campo de Montiel, contará también con la colaboración de la Confederación Hidrográfica del Guadiana, el Consorcio del Plan Especial del Alto Guadiana y la Diputación de Albacete.
Fuente: ASAJA C-LM
El principal objetivo es la formación de titulados superiores para su incorporación como técnicos especializados en gabinetes técnicos, obras de modernización de regadíos, comunidades de Regantes u otra entidad relacionada con el regadío.
El Ministerio de Medio Ambiente y Medio Rural y Marino ha organizado el “Curso Especialista en Manejo del Agua y la Energía”, dirigido a titulados universitarios agrónomos, caminos, obras públicas o titulación similar, que se impartirá del 9 al 20 de mayo en el Centro Nacional de Tecnología de Regadíos de San Fernando de Henares (Madrid).
El principal objetivo del curso es la formación de titulados superiores para su incorporación como técnicos especializados en gabinetes técnicos, obras de modernización de regadíos, Comunidades de Regantes u otra entidad relacionada con el regadío.
Durante el curso se abordarán diversos temas relacionados con el uso del agua y la energía, entre ellos, programación de riegos y riego deficitario controlado, diseño y manejo del riego en parcela, análisis de redes de riego dimensionales, generación de escenarios de demanda, evaluación del funcionamiento de la red, y sobre la necesidad de calibración de redes y sus dificultades.
También se incluye en la programación el análisis de funcionamiento de estaciones de bombeo, comportamiento de la estación de bombeo ante cambios en la demanda, servicios de apoyo al regante, la gestión del agua y la energía en las Comunidades de Regantes, tarifas eléctricas en el regadío, así como la adaptación de las zonas regables al cambio climático y a la escasez del agua.
Como complemento de las enseñanzas se ha previsto la organización de clases prácticas y talleres, con la resolución de casos reales de evaluación energética de zonas regables y de un sistema de riego.
Fuente: MARM
Más de 100 ciudades españolas tienen ya servicios públicos de préstamo – Falta conciliar su tránsito con el de los coches y con los peatones – Tráfico prevé declarar este transporte “preferente”.
Es sostenible, humaniza las ciudades, combate el sedentarismo, suele ser divertido y, por si fuera poco, proporciona una grata sensación de libertad, argumentan sus defensores más fieles. Hasta no hace mucho había una decena de urbes españolas con sistemas de préstamo público de bicis, hoy cuentan con él más de 100 municipios. El avance es notable pese a que pocas ciudades están bien adaptadas para las dos ruedas. Casi 35 millones de españoles -9 de cada 10- saben montar en bici, 21 millones aseguran que disponen de una para uso personal, 15,5 confiesan que son usuarios con alguna frecuencia y 2,5 millones son habituales, casi a diario, de este medio de transporte. Lo dice el barómetro anual de la bicicleta en España, de julio de 2010, elaborado por la consultora Gesop. Y en cuanto a su perfil, los que más la utilizan son, según las encuestas, las personas con mayor nivel de estudios. También los extranjeros que residen en España.
Pero está lejos todavía de países como Holanda, Dinamarca o Francia, donde el uso de la bici está asumido. Además, a lo largo y ancho de la geografía española las situaciones son muy diversas. En Barcelona, el 2% de los desplazamientos que se hacen a diario se realizan en bicicleta. En San Sebastián son casi el 3%, al igual que en Zaragoza o Vitoria. Sevilla está a la cabeza de todas ellas, con más del 6% de los desplazamientos, mientras otras capitales como Madrid apenas tienen una cuota del 0,3%. En Valencia, donde el servicio de préstamo de bicis lleva solo unos meses, todavía no hay datos.
Y mientras estas ciudades no pasan de un dígito, en el centro de Amsterdam, por ejemplo, casi el 50% de los desplazamientos se hacen en bici, subrayan los activistas de este medio de transporte. Es un medio de futuro, pero falta convicción, opinan.
“Su despegue tiene mucho que ver con el movimiento medioambiental, pero también con la necesidad de hacer ejercicio físico, de sentirse bien”, subraya Manuel Martín, portavoz de Conbici, coordinadora estatal a la que pertenecen 53 asociaciones de toda España. “Te lleva de puerta a puerta y es perfecta para los desplazamientos de entre siete y 10 kilómetros de distancia. Además, engancha”, apostilla. A partir de esas distancias pierde competitividad frente al coche, salvo que haya una política de apoyo a la intermodalidad y la bici se pueda subir al metro o al tren.
Para Conbici, Sevilla es un ejemplo paradigmático por lo deprisa que se ha adaptado a los dos pedales. En tres años, los desplazamientos en bicicleta han pasado del 0,5% al 6,6% gracias a una red principal de carriles específicos de 80 kilómetros y a una ordenanza municipal comprometida. “Si hay voluntad política se puede hacer. Ni siquiera hace falta gran presupuesto”, comenta José Antonio Salido, miembro del equipo de la primera Tenencia de Alcaldía de Sevilla, en manos de IU que gobierna esta ciudad en coalición con el PSOE. La red principal -los carriles bici están protegidos de los coches o bien son de uso compartido de bicis y peatones- ha costado 18 millones de euros. Las bicicletas pueden circular por todos lados menos por el monumental casco antiguo sevillano, donde en lugares como la calle Sierpes, los ciclistas se bajan del sillín y deben hacer el recorrido a pie.
Para que la integración de la bici en una gran ciudad sea exitosa, sentencia Salido, “es imprescindible poner primero la infraestructura de carriles porque si no es difícil que sobrevivan al tráfico diario”. En reconocimiento a su experiencia, la capital andaluza será sede este año del congreso mundial Velocity. “El objetivo es que en 2015 el porcentaje de desplazamientos en bici roce el 15% del total”, propone Salido.
Otros espejos en los que mirarse son Barcelona o San Sebastián. Madrid, por el contrario, es la gran ausente en este nuevo mapa. En la capital estaba previsto un servicio de préstamo municipal de bicis, pero el proyecto se ha parado. “Mi impresión es que la clase política no cree en la bicicleta”, interpreta Juan Merallo, activista de la asociación cicloturista madrileña Pedalibre y especialista en movilidad. Para los ciclistas la red de carriles bici de Madrid -unos 200 kilómetros, calcula Merallo- es inconexa, sobre todo por el centro de la capital. “Somos una isla, ya no en España sino en Europa”, opina este miembro de Pedalibre.
No hay fórmulas mágicas para hacer compatible la circulación de coches, autobuses y bicis. Cada ciudad hace lo que puede. Sí es necesario, sin embargo, tomar una serie de medidas para facilitar la convivencia de todos. Un gran número de capitales, si no la mayoría, igual usan la calzada que las aceras para la circulación de las bicis. “Quien viaje a Amsterdam, capital ciclista por excelencia, verá que se comparten aceras y calzadas, depende del lugar”, explica Martín. En unos casos los carriles bici están separados del resto del tráfico por un bordillo, en otros solo por una línea pintada en el suelo. También hay Ayuntamientos que prefieren desviar el tráfico de bicicletas por calles secundarias, donde la velocidad se limita a los 30 kilómetros por hora. En París o en Bruselas, la bici comparte el carril con autobuses… Sea cual sea la solución, estos vehículos no motorizados no transitarán con seguridad mientras no se pacifique el tráfico y se quiten coches de avenidas y rondas urbanas.
“Lo que los usuarios de la bici pedimos a las autoridades es continuidad en los carriles bici y seguridad“, reclama el portavoz de Conbici. La sensación de peligro de un ciclista avezado es menor que la de un principiante porque minimiza los obstáculos con que se topa. Tiene menos miedo. Sí es un peligro para los adictos a las dos ruedas la diferencia de velocidades a la que circulan coches y bicis: si un coche va a 50 kilómetros por hora, la bici lo hace a 15 o 20 y en las intersecciones de calles este desfase puede ser fatal para el ciclista. La apertura de puertas de los coches sin mirar o los adelantamientos también son un riesgo. Otra pega que los ciclistas encuentran en las normas vigentes es que la bici es tratada igual que el resto de vehículos, cuando no es lo mismo. Se quejan de que las multas son iguales a las impuestas a coches, camiones o motos, por eso quieren que sus faltas se consideran leves, que no pasen de los 90 euros.
Fuente: www.elpais.com
Las más de 600.000 hectáreas sembradas con transgénicos en España en los últimos trece años sólo han originado presencias accidentales puntuales en seis hectáreas de maíz ecológico.
Las más de 600.000 hectáreas sembradas con transgénicos en España en los últimos trece años sólo han originado presencias accidentales puntuales en seis hectáreas de maíz ecológico. Estas trazas fueron en todos los casos inferiores al umbral de etiquetado (0,9%) por lo que no suponen ningún impacto para el etiquetado de las cosechas como ecológicas
Según los datos de las Comunidades Autónomas difundidos en el Comité de Participación de Organismos Modificados Genéticamente (OMGs), órgano coordinado por el Ministerio de Medio Ambiente, y Medio Rural y Marino (MARM), después de 13 años de cultivos transgénicos en España, con una superficie acumulada superior a 600.000 hectáreas, no hay constancia de problemas de coexistencia con maíz ecológico en 13 Comunidades Autónomas.
Durante los últimos 5 años tan sólo se han detectado en Cataluña trazas irrelevantes de maíz transgénico en 4 campos de maíz ecológico que ocuparon 6 hectáreas de superficie con trazas que un superaron en ningún caso 0,42 por ciento. Hay que recordar que la normativa europea fija el límite del 0,9% para trazas de componentes transgénicos en todos los alimentos, incluidos los ecológicos, por debajo del cual no se requiere etiquetado como TRANSGÉNICO.
Pese a ello, algunos representantes del sector ecológico se han autoimpuesto la tolerancia cero, un norma que contrasta con otras más flexibles que permiten el uso de semillas no ecológicas si no se dispone de ellas en el mercado, o que permite etiquetar como ecológicos alimentos que contengan hasta un 5 por ciento de componentes no ecológicos (Reglamento CE Nº 834/2007).
Según reflejaba el último estudio sobre ‘Semillas de maíz Bt en España’ realizado por el Instituto MARkin para la Fundación Antama (noviembre 2010), ningún agricultor manifestó haber tenido problemas en la última campaña por cuestiones de coexistencia. En esta línea, el 100 por cien de los agricultores encuestados afirmaba conocer las recomendaciones para la coexistencia armoniosa de cultivos difundidas por las empresas de semillas integradas en ANOVE.
Con la experiencia de 13 años de coexistencia sin problemas entre maíz transgénico y ecológico, y con las normas europeas de trazabilidad y etiquetado, se garantiza la libertad de elección para agricultores y consumidores. La obligatoriedad de registros previos para los agricultores que cultivan una variedad transgénica en alguna de sus parcelas durante unos meses va a aportar ningún valor adicional, significaría un despilfarro de recursos públicos y otra penalización para la competitividad de los agricultores españoles.
Fuente: infoagro.com
Angelo Salsi ha destacado la rápida recuperación de esta especie, cuya expansión se ha podido comprobar incluso en Portugal.
La población del Águila Imperial Ibérica se ha multiplicado por seis en los últimos 15 años, pasando de 50 parejas reproductivas en 1995 a una población de casi 300 parejas en la Península Ibérica.
Tras participar en España en unas jornadas de trabajo celebradas el pasado mes de diciembre, el Jefe de Unidad de Programas LIFE de la Comisión Europea, Angelo Salsi, ha valorado positivamente los resultados de un conjunto de proyectos LIFE puestos en marcha en España para la conservación del Águila Imperial Ibérica.
Según se recoge en las noticias de medio ambiente de la página web de la Comisión Europea, Angelo Salsi considera que España ha logrado poner en marcha de manera brillante una serie de acciones para conservar y proteger a “un ejemplar único en Europa”. Además, ha destacado la rápida recuperación de esta especie, cuya expansión se ha podido comprobar incluso en Portugal.
No obstante, Angelo Salsi ha indicado que, a pesar de los progresos obtenidos por la acción de estos programas, el Águila Imperial sigue siendo una especie amenazada, y ha subrayado que los trabajos para su protección constituyen una tarea a largo plazo.
Por su parte, en las declaraciones recogidas en la Web de la Comisión Europea, el Director General de Medio Natural y Política Forestal del MARM, José Jiménez, ha subrayado el hecho de que los proyectos de recuperación del Águila Imperial Ibérica han servido de catalizador para una nueva forma de trabajar, a través de la cooperación entre el Gobierno de España, las Comunidades Autónomas, las organizaciones conservacionistas y la sociedad civil.
Gracias al apoyo estratégico de los proyectos LIFE, la población del Águila Imperial Ibérica se ha incrementado en los últimos 15 años, pasando de 50 parejas reproductivas en 1995 a una población de 282 parejas en la Península Ibérica en 2010.
Estos proyectos, en los que se han invertido más de 10 millones de euros, se han desarrollado simultáneamente en Castilla y León, Castilla-La Mancha, Extremadura, Andalucía y Madrid.
Fuente: marm